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Cuando estudiaba en el colegio.
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“Día Internacional de la Mujer”, antes denominado “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”.
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Desafíos a los que se enfrenta una mujer cuando vuelven al trabajo después de “dar a luz”.
Cuando estudiaba en el colegio.
Cuando estudiaba en el colegio, hace más de 30 años, celebrábamos el día de la mujer trabajadora creando presentaciones en cartulina sobre mujeres sobresaliente en la historia.
«Los “enseñantes” del colegio, palabra que aprendí hace poco, nos hablaban de mujeres que habían realizado descubrimientos importantes, mujeres que encabezaban movimientos civiles o de mujeres interesantes por su personalidad u obra.»
Cuando estudiaba en el colegio, mi profesora de matemáticas fumaba compulsivamente. Venía a clase con enormes gafas de sol y cardenales en los brazos.

“Día Internacional de la Mujer”
antes denominado
“Día Internacional de la Mujer Trabajadora”
El 8 de marzo tiene sus raíces en las luchas laborales de las mujeres durante la Revolución Industrial. En marzo de 1857, trabajadoras de una fábrica textil en Nueva York protagonizaron una protesta masiva contra las duras condiciones laborales y la brecha salarial, que en algunos casos hacía que las mujeres ganaran menos de la mitad que los hombres.
En 1909, una organización de Mujeres Socialistas en EE.UU. celebró el primer Día Internacional de la Mujer. Un año después, en 1910, en la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, se propuso instaurar una jornada anual en torno al 8 de marzo para reivindicar derechos fundamentales, especialmente el sufragio femenino.
En 1917, una gran protesta de mujeres en Rusia exigieron «pan y paz», lo que desencadenó una serie de acontecimientos que llevaron a la Revolución Rusa y a que el gobierno provisional concediera el derecho al voto a las mujeres.
Finalmente, en 1975, la ONU oficializó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer, reconociendo su importancia en la lucha por la igualdad de derechos y la justicia social. Desde entonces, esta fecha se ha convertido en un símbolo global de reivindicación y reflexión sobre los avances y desafíos en la equidad entre hombres y mujeres.

Póster alemán de 1914 del Día Internacional de la Mujer Trabajadora
Desafíos a los que se enfrenta una mujer
cuando vuelven al trabajo después de “dar a luz”
«Dar a luz» es una expresión en español que se utiliza para describir el proceso de parir. Se refiere a la idea de que el bebé sale de la oscuridad del útero materno hacia la luz de mundo exterior.
En el mundo exterior, los gobiernos deberían financiar programas de apoyo a la natalidad sin generar un impacto negativo en la economía empresarial, y apoyar a las madres en su reincorporación al trabajo, facilitando la conciliación laboral y familiar. Propuestas planteadas:
1. Reasignación del Presupuesto Público.
– Revisar y reducir gastos innecesarios: → Identificar partidas presupuestarias con gastos superfluos o ineficientes y redirigir esos fondos a políticas de natalidad.
– Redistribución de subsidios: → Ajustar beneficios existentes en áreas menos prioritarias para destinarlos a ayudas a la maternidad.
2. Impuestos Focalizados.
– Impuestos a productos de lujo: → Aumentar gravámenes a bienes no esenciales (como artículos de lujo, automóviles de alta gama o turismo exclusivo).
– Impuesto progresivo a grandes fortunas: → Crear o ajustar tributos específicos a patrimonios elevados, asegurando que las grandes riquezas contribuyan al bienestar social.
– Tasa especial a empresas con baja natalidad: → En países con crisis demográfica, podrían aplicarse contribuciones adicionales a empresas que no implementen medidas de apoyo a la maternidad.
3. Uso de Fondos Internacionales.
– Préstamos con condiciones favorables: → Solicitar financiamiento a organismos internacionales (como el Banco Mundial o el FMI) con el argumento de combatir el envejecimiento poblacional.
– Ayuda de la Unión Europea u otros bloques: → En algunos casos, entidades supranacionales ofrecen fondos para políticas de crecimiento demográfico.
«Crear políticas de conciliación laboral real, apoyaría la maternidad sin perjudicar la economía empresarial. Políticas que mejoren la productividad y fomenten la igualdad de oportunidades en el mercado laboral.
Es una lástima que estas acciones dependan de una gestión eficiente y bien planificada de los políticos.»


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