Usar jabón sólido es una decisión responsable.

I. Motivos para usar jabón sólido.

 

II. Cuando usar jabón, era un ritual.

 

III. Un jabón sólido en cosmética natural. El jabón de argán.

 


 

«Cuando comienzas a usar jabón en pastilla, adquieres un hábito que te conecta con lo esencial, con la vida tranquila y la compra consciente.»

 

I. Motivos para optar por el jabón sólido.

 

Hay razones interesantes para optar por el jabón en pastilla, una de ella es su variedad, gracias a la cantidad de ingredientes que se pueden combinar en la elaboración.

 

 

I. Por sostenibilidad.

Esta es la razón principal para muchas personas, ya que los jabones sólidos no vienen en envases de plástico.

La mayoría de los jabones líquidos o geles, requieren un envase de plástico que, puede ser reciclado, o terminar en un vertederos, o en el océano.

 

II. Porque puedes elegir sus propiedades.

Muchos jabones sólidos, especialmente los de receta tradicional, están elaborados con aceites vegetales, ingredientes naturales que, pueden ser más suaves, pueden exfoliarte o ayudarte a hidratar la piel.

 

III. Por la duración.

Un jabón sólido generalmente dura más que uno líquido del mismo tamaño, porque se malgasta menos producto en cada uso. Además, los jabones sólidos son ideales para viajar, ya que no se derraman, ocupan menos espacio y cumplen con las regulaciones en equipaje de mano de los aeropuertos.

 

 

II. Cuando usar jabón, era un ritual.

 

La historia del jabón comienza hace más de 4.000 años, en civilizaciones como la babilónica y la egipcia, donde ya se mezclaban aceites vegetales con cenizas para limpiar el cuerpo y los tejidos.

 

Más tarde, en el Mediterráneo, el jabón se perfeccionó gracias al uso del aceite de oliva, dando lugar a fórmulas suaves y nutritivas, como el famoso jabón de Alepo o el jabón de Castilla.

 

Durante siglos, el jabón fue un bien artesanal, elaborado lentamente, respetando los ingredientes y los tiempos. No era un producto de consumo rápido, era un producto que se usaba para un acto de cuidado, casi una ceremonia de limpieza.

 

III. Un jabón sólido en cosmética natural. El jabón de argán.

 

 

El aceite de argán es rico en vitamina E, un antioxidante natural que protege la piel contra los radicales libres causados por la contaminación, rayos UV y el envejecimiento. Fortalece la función protectora natural de la piel y ayuda en la reparación de tejidos y cicatrices

 

También tiene un alto contenido en ácidos grasos esenciales, que ayuda a mantener la hidratación de la piel, aportando luminosidad y aumenta la elasticidad.

 

Es un aceite recomendado para pieles secas, sensibles o maduras. Su poder antiinflamatorio es ideal para pieles sensibles, irritadas o enrojecidas.

 

«Usar jabón sólido es más que una elección sostenible, es una declaración de valores que te acerca a una tradición milenaria.»

 


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