I. Qué es para mí un hogar saludable.
II. Diferencias entre un hogar saludable y un hogar ecológico.
III. Principios básicos de un hogar saludable.
Hacía tiempo que quería darle un cambio a la web, y en estos días, he recibido más de una señal.
Señales relacionadas con, mi formación como diseñadora de interiores, con los entornos saludables, el diseño consciente, la vida pasiva …
La bombilla se me encendió mientras buscaba información para el último artículo. Entendí que, la importancia de estar en espacios beneficiosos, en hogares saludable, era el contenido ideal para Piedad Maker.

I. Qué es para mí un hogar saludable.
No hay una definición concreta sobre este término, aunque la OMS tiene sus directrices, un tanto precarias, sobre vivienda y salud.
En mi búsqueda, he conocido nuevos términos para mi, como “casa sana”, “vivienda saludable” o “healthy home”, que hablan de crear espacios que beneficien la salud psicoemocional de sus usuarios.
Teniendo en cuenta estos términos, los temas de los próximos artículos estarán relacionando con:
La salud ambiental.
Materiales, pinturas, textiles, ventilación, calidad del aire interior, productos de limpieza y decisiones cotidianas que influyen más de lo que creemos.
El bienestar físico.
Descanso, ergonomía, confort térmico y acústico, distribución de los espacios y hábitos que hacen la vida más cómoda sin complicarla.
La calma y equilibrio emocional.
Orden consciente, colores, luz, texturas, ritmos del hogar y cómo el entorno influye en nuestro estado de ánimo.
La sostenibilidad práctica.
No desde la perfección, sino desde la coherencia: durabilidad, reparación, consumo responsable, materiales honestos y economía local.
Decoración consciente.
Menos tendencia y más intención. Objetos que cuentan historias, piezas artesanas, materiales naturales y elecciones que duran.
Los artículos del blog estarán dedicados a personas reales, con presupuestos reales, y que aprecian su tiempo.

II. Diferencias entre un hogar saludable y un hogar ecológico.
Estos dos términos suelen confundirse y tienen puntos en común, aunque sus diferencias son claras y explicable.
I. El foco principal.
Un hogar saludable pone en el centro a las personas y su bienestar físico y emocional.
Un hogar ecológico pone el foco en el impacto ambiental de la vivienda.
II. La pregunta clave.
En un hogar saludable te preguntas, ¿Cómo me hace sentir y vivir este espacio?
Un Hogar ecológico, ¿Cuánto contamina o consume este espacio?
III. Materiales y productos.
Un hogar saludable prioriza materiales no tóxicos, transpirables y agradables para el cuerpo, como pinturas sin contaminantes, textiles naturales, maderas sin tratamientos agresivos, etc.
Un hogar ecológico prioriza materiales con bajo impacto ambiental, aunque no siempre se evalúa su efecto en la vida de los usuarios.
IV. Calidad del aire interior.
En un hogar saludable es fundamental tener buena ventilación, evitar humedades y moho, controlar las emisiones para respirar saludablemente.
Un Hogar ecológico puede centrarse más en el aislamiento térmico y el ahorro energético, sin prestar suficiente atención a la renovación del aire.
V. Bienestar emocional.
Un hogar saludable tiene en cuenta la calma, el orden, la luz, el silencio y la sensación de refugio.
Un hogar ecológico no aborda el impacto emocional del espacio, ni la experiencia diaria del usuario.
VI. Nivel de exigencia.
Un hogar saludable acepta la imperfección y los procesos graduales. Es flexible y adaptable a cada etapa de la vida.
Un hogar ecológico se asocia a estándares técnicos o soluciones complejas que pueden resultar inaccesibles.
VII. Escala de intervención.
Puedes convertir tu hogar en saludable con pequeños cambios, reorganizando espacios, ventilando mejor, cambiando hábitos o productos.
En cambio, un hogar ecológico suele vincularse a reformas, instalaciones o decisiones estructurales.
VIII. Relación con la decoración.
La decoración, el acto de embellecer un espacio o un objeto, es una herramienta que te puede ayudar a convertir tu hogar en un espacio saludable.
Un hogar ecológico se centra más en el origen del objeto, sin tener en cuenta tu bienestar.
IX. Lenguaje y enfoque.
Un hogar saludable se enfoca y habla del cuerpo, las emociones, el descanso, el ritmo, el cuidado, la vida cotidiana.
Un hogar ecológico habla de eficiencia, consumo, emisiones, certificaciones y huella ambiental.
X. El punto de encuentro.
Un hogar puede ser ecológico y no saludable para quien lo habita. Un hogar saludable, primero cuida de ti y después de tu entorno.
Una casa es más que un lugar donde vivir, es un espacio que nos sostiene, nos cuida y nos refleja.


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